Gali



¡FELIZ CUMPLEAÑOS MATEO!

La mejor noticia en el mundo es cuando te dicen que vas a ser mamá. Desde ese momento,  y aunque todavía no conoces a la personita que está viviendo dentro de ti, se convierte en tu motivo para luchar día a día; quieres ser el mejor ejemplo de vida y aunque tengas todos los defectos del mundo sabes que siempre vas a amarlo con todo tu corazón, cuidarlo y protegerlo como a nadie en el mundo.

Los días, conforme va creciendo, se vuelven difíciles, pero a pesar de ello tu vida es perfecta. ¿Cómo no podría serlo? Si las pataditas que no te dejan dormir son parte del amor más grande.

Sueñas con tenerlo entre tus brazos, divertirse juntos, enseñarle todo lo que tú sabes y lo que no aprenderlos juntos, quieres ser la mejor mamá y su mejor amiga; mueres por conocer sus ojos, su cara ¿se parecerá a ti?, descubrir cosas juntos, crecer y emocionarse cuando empiece a caminar o cuando por primera vez te llame mami.

Sus triunfos serán los tuyos, y anhelas pasar las navidades esperando a Santa, cuidándose el uno al otro, provocarle una sonrisa todos los días. Deseas que sea como tú, que también odie los lunes y pararse temprano, que al igual que tú se emocione por salir a conocer el mundo, jugar, ir a la playa, sentir el mar y que te abrace muy fuerte todas las noches hasta que se queden dormidos.

Todo te parece tan hermoso, pero tan lejano que no te das cuenta y cuando menos lo esperas ese pequeñito al que viste por primera vez en una sala de hospital ya no es más tu bebé.

Así me pasó contigo, mi amor del bueno, mi Mateo. Verte crecer es la alegría más grande que me ha dado la vida. Me siento tan orgullosa de ti, de poder guiar tus pasos, de verte tomar tus primeras decisiones, del corazón tan noble y hermoso que tienes, y soy la mujer más feliz por tener un ángel como tú llamándome mami.

¡Qué rápido creciste!.. Aunque creí que esperar a que fueras “un niño grande” como tú lo dices, sería un largo camino el tiempo pasó tan de prisa que aquí estoy recordando con nostalgia todos los momentos que hemos pasado, desde sostenerte entre mis brazos, tu primer cumpleaños, tu primer diente y ahora que eres un niño maravilloso, verte jugar libre me alegra el corazón.

No voy a negar que me aterra la idea de perderte, pero sé que un día miraré atrás con dulzura y pensaré que de verdad disfrutamos cada etapa juntos, que realmente reímos de la locura que es la vida y que besar tus deditos pequeños cambió para siempre mi vida.

¡Feliz cumpleaños mi Mateo!  y aunque no puedo prometerte que de ahora en adelante todo será más fácil, si puedo prometer que dedicaré cada uno de mis días a hacerte y que seas muy feliz. ¡Papá y yo te amamos con el alma!

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